Larrebarre refleja una selfie relajada en el dormitorio
Larrebarre está de rodillas sobre una alfombra suave en un dormitorio con iluminación cálida, sosteniendo un teléfono rosa en alto para tomarse una selfie frente al espejo. Lleva un sujetador de tono claro y ropa interior oscura con una cinturilla de marca, y su largo cabello oscuro cae sobre uno de sus hombros. Se ven tatuajes a lo largo de sus brazos y torso, que aportan textura a la escena casual e íntima. Detrás de ella, una cómoda oscura y una puerta de armario abierta enmarcan el espacio, mientras un letrero de neón rosa brilla en la pared de arriba. La iluminación es tenue y atmosférica, con tonos cálidos sobre el suelo de madera y la alfombra clara. La composición se siente espontánea y personal, capturada en una atmósfera relajada y privada.