Larrebarre posa en un autorretrato cálido en interiores
Larrebarre aparece en un autorretrato cercano y en ángulo bajo tomado en interiores contra una pared clara y lisa. Sus brazos están cruzados sobre el pecho, y en su brazo superior se ve un tatuaje floral oscuro con un centro circular. Un segundo tatuaje más pequeño se muestra en su mano. Su piel tiene tonos suaves y cálidos bajo una luz tenue de interior, con algunos lunares pequeños en el vientre. El encuadre es cerrado e íntimo, con la cámara inclinada hacia arriba y sus piernas abiertas hacia el objetivo. El ambiente es espontáneo y relajado, y la imagen tiene una cualidad ligeramente granulada y natural típica de un entorno doméstico.