Caprice Gauthier posa con un corsé de rejilla negra y un abanico rosa
Caprice Gauthier está de pie en lo que parece ser una pequeña cafetería o bar, mirando a la cámara con una expresión tranquila y segura. Lleva un corsé de rejilla negra con cordones rojos en la parte delantera, combinado con un delicado collar dorado. En una mano sostiene un abanico rosa plegado con un patrón sutil, y en su cadera se ve un tatuaje de rosa. El cabello largo y oscuro cae sobre un hombro, enmarcando un maquillaje suave con cejas definidas y labios rosas. Detrás de ella, una barra con pajitas, una máquina metálica y un cartel enmarcado añaden un fondo informal y cotidiano. La iluminación es uniforme y el encuadre es un retrato sencillo.