Sara Salazar se hace una selfie frente al espejo con un top corto y un gorro
Sara Salazar está de pie en una habitación luminosa y se fotografía frente a un espejo grande, sosteniendo un teléfono claro a la altura de la cara. Lleva un gorro negro con letras blancas, un top corto blanco con texto naranja en el pecho y unos shorts oscuros con un panel de rejilla a un lado. Se le ven tatuajes en los brazos y en la zona del abdomen. Detrás de ella, una zona de tocador desordenada está iluminada por lámparas cálidas, y una bicicleta se apoya cerca del borde izquierdo del encuadre. La iluminación es suave y de interior, lo que da a la escena un ambiente relajado e informal. La composición del espejo la encuadra de cintura para arriba con un estilo espontáneo y cotidiano.