Roxy Fox posa en una selfie de espejo en blanco y negro
Roxy Fox aparece en una selfie de espejo en blanco y negro, de pie junto a una segunda figura en el reflejo. Lleva un body de encaje oscuro con ligueros y medias hasta el muslo, mientras que su acompañante lleva un atuendo oscuro brillante con un tocado decorativo. El entorno es una habitación interior con una gran planta en maceta a la izquierda, altas hierbas secas y puertas de armario blancas cerradas detrás de ellas. En primer plano se ven un suelo de madera, un jarrón y algunos objetos pequeños sobre una mesa. Los tonos monocromáticos dan a la escena un ambiente suave y espontáneo, y el encuadre del espejo captura a ambas figuras en una pose relajada.