Linnea posa con un disfraz de Ghostface y botas negras
Linnea está de pie en una habitación interior luminosa con dos ventanas cubiertas por persianas cerradas. Lleva una máscara negra de Ghostface y una capa con capucha a juego sobre un bikini negro de dos piezas. Unas botas negras altas le llegan por encima de las rodillas, reforzando el look de cosplay. La habitación tiene suelo de madera oscura y una camilla de masaje gris claro a la izquierda. La luz natural de las ventanas resalta el contraste entre el atuendo negro y las paredes blancas. El ambiente general es juguetón y misterioso, capturando un disfraz clásico inspirado en el terror.