Mira posa junto a cortinas luminosas en una silla de mimbre
Mira está sentada en una silla de mimbre tejido junto a unas cortinas blancas altas que dejan entrar una luz suave del día en la habitación. Su largo cabello ondulado cae sobre un hombro mientras mira hacia la cámara con una expresión tranquila y directa. Aparece en una pose íntima y natural, con tonos cálidos de piel que contrastan con la tela pálida y la madera clara de la silla. El encuadre es cercano y relajado, manteniendo el entorno sencillo y despejado. La luz natural modela la escena con delicadeza, dándole un ambiente silencioso y espontáneo. El estilo general es sobrio y personal, con las cortinas suaves y la silla texturizada aportando un contraste sutil.