Anna se toma una selfie frente al espejo con un top gris
Anna está de pie frente a un espejo de baño luminoso, sosteniendo hacia el cristal una funda de teléfono blanca decorada con pequeños gráficos impresos. Su largo cabello castaño cae en ondas sueltas sobre un sencillo top gris sin mangas, y un delicado collar de plata descansa en su clavícula. El entorno es minimalista, con paredes de azulejos claros y un marco blanco limpio detrás de ella. Una luz interior suave y uniforme mantiene los tonos tranquilos y neutros. La composición es una selfie de espejo sencilla, encuadrada de cerca y centrada, con un ambiente relajado e informal.