Liux posa en silueta a contraluz junto a una ventana luminosa
Liux aparece de espaldas en perfil lateral, de pie cerca de una gran ventana que llena el encuadre con luz natural brillante. Su silueta se define por la fuerte contraluz, que suaviza los detalles de su figura y de la habitación a su alrededor. Un radiador recorre la pared bajo el alféizar de la ventana, añadiendo un elemento interior sencillo a la escena. El ambiente general es tranquilo e íntimo, con una sensación natural y sin pose. La composición es vertical y de encuadre cerrado, manteniendo el foco en su postura y en el contraste entre luz y sombra. Los colores son apagados, dominados por tonos grises fríos y blancos de la luz de la ventana.