Lola Montez posa junto a una ventana nevada con un top de cadenas
Lola Montez está de pie junto a una gran ventana enmarcada por parteluces de gris pálido, con su larga coleta trenzada cayendo sobre un hombro. Lleva un delicado arnés de cadenas sobre el pecho y apoya una mano ligeramente en la cintura, mientras el otro brazo descansa relajado a su lado. La luz brillante del día, proveniente del paisaje urbano nevado del exterior, define sus hombros, brazos y piernas contra los tonos fríos del interior. El ambiente es tranquilo y seguro, con luz natural suave y una paleta apagada de tonos de piel, plata y blanco invernal. La composición es un retrato de tres cuartos, nítido y uniformemente expuesto, con la vista de la ventana suavemente desenfocada detrás de ella.