Maxine posa en una selfie frente al espejo en un dormitorio rosa
Maxine aparece en una selfie de cuerpo entero frente al espejo tomada en un dormitorio con paredes rosas y un armario rosa. Sostiene un teléfono frente a su cara mientras lleva un top oscuro con tiras y una minifalda negra con tachuelas. Se ven tatuajes en su brazo y su pierna mientras está sentada con las rodillas recogidas sobre un cojín de color claro. Una cadena de luces rojas recorre la pared y añade un brillo cálido a la escena. La iluminación es suave y el encuadre es informal, con el borde del espejo visible a la derecha. El ambiente general es relajado y personal.