Anna Bell Peaks posa en interiores contra una pared de piedra texturizada
Anna Bell Peaks aparece en un entorno interior con una pared de piedra texturizada detrás de ella, recostada sobre una superficie suave. Tiene el pelo de tonos rojizos y tatuajes visibles en los brazos, el torso y las piernas, y lleva un pequeño dije de metal. La iluminación es cálida y bastante uniforme, lo que da a la escena un ambiente íntimo y relajado. La cámara está situada cerca y baja, encuadrando su figura completa contra el fondo neutro de piedra. Los colores son en su mayoría beige cálido, tonos tostados y tonos de piel, con acentos de tinta más oscura de los tatuajes. La composición se siente informal y personal más que muy montada.